La presidenta del Gobierno autonómico de Madrid ha llevado la voz del campo madrileño a las instituciones europeas, destacando productos emblemáticos como el aceite de Madrid, el ajo fino de Chinchón, las fresas de Aranjuez y las mieles de Madrid, que gozan de reconocimiento por parte de la Unión Europea.
En un encuentro en Bruselas, la presidenta ha defendido los intereses del sector agrario madrileño, resaltando las desigualdades de oportunidades que enfrentan los profesionales del campo en España, así como las dificultades de supervivencia y competitividad que afrontan.
El próximo acuerdo con Mercosur, que entrará en vigor el 1 de mayo, implicará la eliminación gradual de más del 90% de aranceles entre Europa y los países del Mercado Común del Sur. Sin embargo, esta situación podría perjudicar al campo español si se enfrenta a mayores barreras burocráticas y exigencias, por lo que es crucial garantizar que los productos importados cumplan con los mismos estándares que los de la UE.
La apertura del libre comercio brinda un mercado de 700 millones de potenciales clientes para los profesionales madrileños, pero también plantea desafíos al permitir la entrada de productos competidores, como la carne de vacuno de países como Brasil o Argentina.
Ante esta situación, la Comunidad de Madrid propone que los productos importados cumplan con los mismos requisitos en temas como sanidad, bienestar animal, medio ambiente, trazabilidad y uso de pesticidas. Además, se destaca la importancia de vigilar de cerca el impacto de las importaciones en el trabajo de agricultores y ganaderos, preservando la autosuficiencia alimentaria de la UE.
El Gobierno autonómico ha implementado medidas para respaldar a los profesionales del campo, como el Plan de Dinamización del Sector Primario, dotado con 148 millones de euros para los próximos cinco años, y la creación del Clúster Agroalimentario regional para fomentar la actividad económica y la innovación en el sector.
En cuanto a la futura Política Agraria Común, se reclama un aumento de financiación para el período 2028-2034, evitando recortes como los experimentados en el período anterior. Es fundamental mantener los pilares de la PAC y garantizar una alimentación a precios razonables para los ciudadanos.
La agricultura, la ganadería y la industria agroalimentaria son sectores estratégicos para la Comunidad de Madrid, representando el 3,7% del Producto Interior Bruto regional, generando empleo para 200.000 personas y con un mercado potencial de 7 millones de consumidores madrileños.
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