Esta iniciativa de la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior en la Comunidad de Madrid busca modernizar el sector cinegético y piscícola mediante la introducción de medidas concretas. Entre las novedades más destacadas se encuentra el establecimiento de un tamaño mínimo de 250 hectáreas para los cotos de caza, con excepciones para la caza menor a partir de 50 hectáreas.
En el ámbito de la pesca, se simplificará la regulación de las aguas, dividiéndolas en tres categorías: cotos, aguas en régimen especial y aguas privadas. Se prestará especial atención a especies emblemáticas como la trucha en los ecosistemas fluviales, así como a otras especies de interés para los pescadores en embalses y tramos bajos de los ríos, como la carpa y el lucio.
Además, se implementarán Planes de Control Poblacional para gestionar especies sobreabundantes como el jabalí o el conejo, con el fin de prevenir daños en la agricultura. En cuanto a la seguridad, se ampliará la distancia mínima respecto a núcleos de población y se actualizará el régimen sancionador, estableciendo multas para infracciones leves, graves y muy graves.
La modernización del sector también se verá reflejada en la implantación de licencias digitales y procedimientos administrativos electrónicos, lo que simplificará trámites y mejorará el seguimiento de la actividad. Esta ley ha sido elaborada tras un amplio proceso de participación y ha sido sometida a diversos informes técnicos y sectoriales.
En la Comunidad de Madrid, cerca del 69% del territorio se considera terreno cinegético, con alrededor de 50.000 licencias de caza en vigor. En cuanto a la pesca, hay aproximadamente 46.000 licencias activas y 24 tramos regulados que suman casi 130 kilómetros, gestionados en colaboración con entidades locales.
Estas medidas buscan no solo modernizar y mejorar la gestión de la fauna, sino también contribuir al desarrollo rural y a la lucha contra la despoblación en la región.
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